El humano es un animal extraño dentro del reino animal, es una paradoja, porque siendo el más débil, es el rey.

El humano carece de defensas ante sus depredadores: no tiene garras, ni colmillos, ni caparazón, ni gran velocidad, ni capacidad para saltar por las ramas; al mismo tiempo carece de armas para cazar a sus presas: no tiene la velocidad, fuerza, armas naturales, oido y olfato de la mayoría de los animales. Incluso el deportista más fuerte y el mejor luchador, son seres débiles en el mundo animal. Y sin embargo no es un animal vegetariano, sino omnívoro y no es un animal cualquiera, es el dominante.

El humano es el ejemplo por excelencia de la famosa sentencia «más vale maña que fuerza». Su capacidad de aprender y razonar son sus armas naturales frente al reino animal.

¿Qué es el humano sin esa capacidad de aprender y razonar?: nada, un animal a extinguir.

Ser inteligente es ser capaz de retener y manejar información, ser listo es valerse de las cualidades para las que ha sido dotado.

Dicen que en la naturaleza sobrevive el más fuerte, pero no es verdad, sobrevive el más listo, el que se sirve mejor de sus dotes naturales: para unos es la fuerza, para otros es la velocidad, para otros la inteligencia, etc.

También en nuestra sociedad civilizada que da de lado a la naturaleza, sobrevive el más listo, el que se sirve mejor de aquello para lo que la naturaleza le ha dotado, unos son más teóricos, otros más prácticos, unos son mejores en ciencias, otros en letras, otros en arte o deporte, pero siempre hay la necesidad de estudiar y aprender.

He oido muchas veces aquello de «tú no sirves para estudiar», ¡qué mentirosos y crueles son algunos!. Que nadie se lo crea, nunca le digan a una persona que es incapaz de aprender, porque eso es mentira; y nunca se lo digan a un niño, porque le niegan aquello que la naturaleza le ha dado.

Toda persona y más un niño, está influenciado por su entorno, por lo que ve y por lo que le dicen, tengámoslo en cuenta a la hora de dar ejemplo y démosle todos los medios a nuestro alcance para que estudie. Todos servimos para estudiar y un poco de motivación y otro poco de ayuda, hacen milagros.

Somos seres inteligentes, seamos listos y estudiemos. Tengo muy clara una cosa: la mejor herencia que se le puede dar a un niño, a la siguiente generación, a nuestros hijos, es la formación.