El principal problema que afecta a los estudiantes es la falta de método de estudio y de planificación. Pasan muchas horas delante de los libros pero con la sensación de que son horas que  cunden muy poco. Se levantan
frecuentemente, leen y vuelven a leer pero sin profundizar.
Tampoco hay unas horas de estudio determinadas y no disponen de un lugar fijo y tranquilo para el estudio. NO se tiene un sistema eficaz de trabajo (apuntes incompletos y  difíciles de entender) que tratan de memorizar repitiendo, sin asimilar. Simplemente no saben cómo hacerlo.
Todo ello sumado a la falta de ambición (se contentan con aprobar y pasar al siguiente curso sin aspirar a notas brillantes) conlleva al fracaso.

¿Cómo cambiar la actitud para orientarse hacia el éxito?

  • Optimismo y convicción: El auto-convencimiento de ser uno capaz de aprobar termina influyendo de forma decisiva en el aprobado de dicha asignatura.
  • Es un proceso que se auto-alimenta: Si uno está  convencido de sus posibilidades, no le resultarán insuperables.
  • Poner ilusión en lo que hace: Una persona motivada rinde mucho más.
  • Actuar con seriedad y el rigor: Ser constante y trabajar diariamente. Desarrollar su fuerza de voluntad.
  • Buscar la perfección: No se puede conformar simplemente con aprobar, se tiene que apuntar mucho más alto.
  • Ser flexible: El estudiante debe estar permanentemente tratando de mejorar su forma de estudiar, de ser más eficiente.
  • Ser humilde: “El profesor me tiene manía”, “Casi todo el mundo ha suspendido”, “El profesor se ha equivocado en la corrección”. Debe admitir sus fallos, sus carencias, para comenzar a corregirlos. Puedes buscar la ayuda de un profesor particular para mejorar tu método de estudio o encontrar tus errores.
  • De los errores se aprende: Ante un suspenso no se puede hundir, ya habrá más oportunidades. Lo que sí deberá hacer es analizar sus errores para corregirlos.

 

Los estudiantes que sobresalen no suelen ser los más inteligentes, sino alumnos muy motivados, que confían en sus posibilidades, que se toman el trabajo en serio, que lo planifican y que utilizan un eficaz método de estudio.Por: Jorge Molina.
Profesor de Educa-system