¿Por qué es tan difícil identificar el síndrome de hiperactividad entre los más pequeños?
Porque hay pocos profesionales conocedores del trastorno en profundidad. También hay pocos psiquiatras infantiles. Además, no hay pruebas específicas para realizar un diagnóstico. Es muy importante matizar que si sólo nos quedamos con los síntomas generales, cualquier niño, en un momento determinado, puede presentarlos.
¿Cómo pueden saber los padres si su hijo sufre este trastorno?
En principio deben darse una serie de síntomas, que son los que definen el diagnóstico, con una duración de al menos seis meses y en dos espacios de la vida del paciente a la vez (familia, colegio, etc…). Estos síntomas son hiperactividad motriz, falta de atención e impulsividad.
¿Cómo reacciona su entorno más cercano, como amigos y compañeros, ante estos síntomas?
Generalmente con rechazo, ya que sus actos impulsivos y su falta de control da lugar al rechazo de los compañeros. Son rechazados en cumpleaños, excursiones escolares, actividades extraescolares y esto para el niño y para la familia es muy frustrante. Si la familia no logra entender estas actitudes, se vive con mucha angustia.
Una vez identificado, ¿cuáles son los problemas más frecuentes con los que se encuentran los padres?
El principal problema es la falta de apoyo educativo. Aunque el estudio de evaluación psicopedagógica aconseja un sistema de ayudas a sus necesidades educativas específicas, no hay una norma ni ley que obligue a la adaptación de dichas necesidades. Con frecuencia los niños son expulsados en días lectivos, en lugar de poner medidas que corrijan esas conductas, aumentando el problema de autoestima del niño y de su familia.
¿De qué recursos disponen para intervenir en un correcto desarrollo del niño/a desde casa?
Los padres, al igual que los profesores, deben de estar entrenados para saber manejar las situaciones de conflicto. Los tratamientos deben ser multidisciplinares y esto engloba al profesional (neurólogo o psiquiatra), familia, profesores, tratamiento psicológico y, si se considera necesario, tratamiento farmacológico.