La creatividad es una capacidad innata que se manifiesta de manera natural en nuestra infancia.  En un entorno que la promueva y la potencie se desarrolla de manera positiva imponiéndose sobre un pensamiento puramente lógico y racional. Cuando la razón se impone, no podemos ver más allá.
¿En qué se basa el pensamiento creativo?
Innovar, ser capaces de generar nuevas ideas, clases a domicilio primaria, ser flexible  y original de pensamiento, tener curiosidad, ser espontáneos y dejarnos llevar por nuestra intuición para reconocer con rapidez nuevas oportunidades.
Por el contrario la falta de confianza, la inseguridad o tender en exceso al pensamiento lógico la bloquean. Desde el punto de vista educativo, la creatividad es también un talento cada vez más en alza. Ser creativo en clase  les ayuda a encontrar soluciones distintas para un mismo problema,  capacidad que les hace más resolutivos.
¿Cómo podemos  trabajarla en el aula?
La creatividad puede aprenderse y desarrollarse con los recursos y estrategias adecuadas:
  • Plantear preguntas estimulantes que vayan más allá de la información que contienen los libros y que les motiven a razonar
  • Respetar todas las respuestas potenciando su espontaneidad
  • Valorar la originalidad de pensamiento
  • Detectar sus potencialidades para  incidir sobre éstas.
  • Fomentar la crítica constructiva: ayudarles a redefinir sus propuestas respetando su originalidad.

Ser capaz de generar nuevas ideas, buscar soluciones distintas a los problemas cotidianos es una cualidad muy valorada en el entorno laboral que diariamente busca nuevas respuestas.