Por María José Díaz, asesora pedagógica de Educa-System en México DF

La semana pasada, abordábamos el tema del Trastorno de déficit de atención (TDA), una patología que puede ser causa de fracaso escolar y que requiere atención personalizada para paliar sus efectos. Explicábamos lo que es el TDA y cómo se detecta, pero ¿sabías que existen varios tipos? Te lo explicamos en este artículo.

Existen tres tipos de TDA, cada uno con síntomas diferentes: en el primero predomina la inatención; en el segundo predomina el aspecto hiperactivo-impulsivo y el tercero es una combinación de los anteriores.
En niños de edad escolar, los síntomas de desatención afectan a las tareas en clase y el rendimiento académico (principalmente en matemáticas); si se presenta la hiperactividad en el niño, además de la desatención la conducta del menor será inquieta y parecerá que el niño es un motor en marcha. Cuando se presenta impulsividad esta se refleja en problemas para aceptar la disciplina escolar. En casos más complejos pueden presentarse conductas de franca agresividad.

En adolescentes y adultos los síntomas pueden variar, es probable que se manifiesten algunas de las siguientes conductas:
  • Pospone sus actividades frecuentemente.
  • Necesita presión intensa para comenzar sus actividades.
  • Poco realista en cuanto al manejo del tiempo y dinero.
  • Tiene dificultad en manejar prioridades.
  • Se encuentra preocupado por sus propios pensamientos.
  • Fácilmente se distrae.
  • Pierde el foco frecuentemente.
  • Lenta velocidad en procesar.
  • Productividad muy inconsistente.
  • Somnolencia diurna.
  • Poco motivado o la motivación se desvanece rápidamente.
  • Fácilmente se frustra.
  • Muy sensible a las críticas.
  • Fácilmente se le olvidan las palabras que necesita para expresarse.
  • Pierde papeles frecuentemente.
  • Reacciona demasiado rápido (impulsivo)
  • Se “acelera” o apresura demasiado (explosivo)

El tratamiento que ha probado tener un mayor nivel de efectividad es el que aborda el trastorno desde una perspectiva multidisciplinaria. En este enfoque intervienen tres profesionales (médico, psicólogo y educador), y los padres de familia.
El médico debe ser un especialista en neurología con experiencia en el manejo de TDA, generalmente estos especialistas le solicitan al paciente un electroencefalograma (EEG) (es una exploración neurofisiológica  que se basa en el registro de la actividad bioeléctrica cerebral en condiciones basales de reposo, en vigilia o sueño, y durante diversas activaciones) para determinar con mayor precisión el diagnóstico y el tipo de medicamento que requiere el paciente.
Desde la perspectiva psicológica el enfoque terapéutico más adecuado es el Cognitivo-Conductual, este modelo de trabajo ha demostrado eficacia por el tipo de estrategias que maneja en su tratamiento, como son, premiar los cambios positivos de comportamiento y explicar claramente lo que se espera de las personas con TDA.
La participación de padres de familia y educadores en el tratamiento es muy necesaria debido a que el padecimiento afecta negativamente la autoestima del paciente (se siente menos apto), y por su impulsividad puede llegar a tener dificultades para establecer relaciones interpersonales (se siente rechazado); además las personas con TDA, suelen recibir menos halagos o menos recompensas que otros.
En la escuela, es muy importante que «el educador conozca y crea en las posibilidades de sus alumnos, que intente buscar alternativas para adaptarse a sus necesidades específicas y colaborar así en el desarrollo de su máximo potencial». Para que el niño estudie, resultará vital nuestro apoyo, pero también que disponga de un lugar adecuado, que sea siempre el mismo y con un horario preestablecido.
Nota: Desde Educa-System somos muy conscientes de este tipo de anomalías en el comportamiento y de que es necesario apoyarse en profesionales de distintas ramas para superarlas. Por este motivo colaboramos activamente con organizaciones como la Associació de pares y mares de nens y joves amb TDAH (TDAH Catalunya) en la labor de divulgación sobre este trastorno y en el fomento de acciones de acompañamiento y asesoramiento para quienes padecen trastorno de déficit de atención.