Muy pocos lugares pueden ofrecer tanta emoción y alegría a pequeños y mayores como los parques de atracciones. En su interior, mundos fantásticos como el medievo, el viejo oeste o la lejana China aseguran al visitante un día donde la rutina desaparece y la diversión es la protagonista.
Los antecedentes más antiguos de los que se tiene conocimiento se ubican en la Europa Medieval, allá en el siglo XIV. Por aquel entonces se instalaban jardines en las afueras de las ciudades feudales que ofrecían entretenimiento en vivo, fuegos artificiales, bailes, juegos y paseos. Estos jardines fueron muy populares hasta 1700, cuando los cambios políticos y sociales hicieron que muchos de estos espacios desaparecieran. El parque de diversiones más antiguo que sigue en funcionamiento hasta la fecha es el parque Bakken, al norte de Copenhague, capital de Dinamarca, abierto en 1853.
Época dorada
Después de 1800 el desarrollo de la industria de la diversión se trasladó a América. En Estados Unidos, después de la guerra civil, los dueños de algunas líneas de tranvía no querían perder pasajeros durante los fines de semana, así que promovieron la construcción de lugares de entretenimiento al final de las líneas de tranvía. En su lugar, ofrecían campos abiertos para pasar un día de campo, con salones de baile, juegos, restaurantes y paseos a la orilla de lagos y ríos. Los parques de diversiones entraron en su época dorada en la Exposición Mundial de Chicago de 1893, cuando se presentaron juegos mecánicos revolucionarios entonces como la rueda de la fortuna y la montaña rusa. La industria creció rápidamente en las siguientes tres décadas. Se abrieron cientos de parques de diversiones en Estados Unidos y el resto del mundo y se añadían nuevas atracciones y reclamos.
Lo que distingue a un parque temático de un parque de atracciones convencional es su proyecto educativo.
En aquellos años, surgieron nuevas tecnologías que ofrecían al público la emoción y diversión que buscaban. En 1919 existían unos 2.000 parques de diversiones en todo el mundo. Sin embargo, en 1929 Estados Unidos sufrió su gran depresión, que provocó que miles de industrias quebraran, y los parques de diversiones no fueron la excepción. Cuando terminó la segunda Guerra Mundial ya sólo quedaban 300 parques de diversiones funcionando en Estado Unidos.
Y llegó Disneyland …
En los años 50, el mundo se encontraba sumido en conflictos sociales, la televisión surgía como medio de entretenimiento y los parques de diversiones comenzaron a ser olvidados. Se necesitaba algo nuevo que revolucionara la industria y le diera al público lo que pedía: entretenimiento sano para toda la familia. La respuesta vino de la mano de un hombre llamado Walt Disney y se llamó Disneyland. Cuando se abrió Disneyland en 1955 muchas personas no creyeron que funcionaría pues no ofrecía los tradicionales juegos de un parque de diversiones. Pero Disney introdujo un nuevo concepto, el parque temático. Disneyland fue todo un éxito y comenzó una nueva era para los parques de diversiones y los nuevos parques temáticos. A partir de entonces, comenzaron a surgir nuevos parques temáticos, con juegos y montañas rusas más modernos.
La clave, en el cine
La película de Steven Spielberg Parque Jurásico da una imagen más adecuada de lo que se esconde bajo el nombre de parque temático. Los parques temáticos
nacieron, a la vez que como negocios más o menos rentables, como lugares donde la gente, además de divertirse, podía aprender sobre temas que suscitaban su curiosidad. El éxito de un parque residía en transmitir a la gente que la visita al parque temático era una experiencia intelectualmente enriquecedora, pero muy diferente de las que se tenían en la escuela. Lo que distingue a un parque temático de un parque de atracciones convencional es su proyecto educativo.
El parque de diversiones más antiguo en funcionamiento hasta la fecha es el parque Bakken, al norte de Copenhague, abierto en 1853. El Parque Jurásico que presenta Spielberg en su conocida película quería enseñar a la gente cosas sobre los dinosaurios, sin necesidad de que estudiasen paleozoología ni genética… y sin renunciar a su faceta comercial. En una escala que va desde la escuela o el museo al parque de
atracciones, el parque temático se sitúa, así, en un punto intermedio. Cuánto se acerque a uno u otro extremo, marcará el carácter de cada parque. Disneyland encabeza la lista de los mejores parques temáticos y de los más visitados a nivel mundial. Desde entonces se han inaugurado cientos de parques de diversiones y parques temáticos en el mundo entero.
Temáticos made in Spain
  • Sendaviva
Este Parque de Aventura y Diversión está ubicado muy cerca de las Bárdenas Reales, enclave natural privilegiado de Navarra. Este parque presume, por ejemplo, de la mayor tirolina de Europa: 650 metros de pura adrenalina para que disfrutes de emociones fuertes con amigos y familia. Recomendado para todos los públicos.
www.sendaviva.es
  • Faunia
Parque Biológico dedicado a la naturaleza inagurado en el 2002. No puedes perdértelo si eres un incondicional del medio natural y los animales. Las áreas temáticas ofrecen espectáculos y curiosidades. Muy recomendado para los más pequeños de la casa.