Desde este blog de Educa-system, en el que nuestro centro de atención es todo lo que rodea a la Educación, hemos hablado a menudo de la importancia de la orientación para tener éxito en los estudios y en una carrera profesional. De poco sirve empeñarse en estudiar una materia o iniciar una carrera universitaria determinada, si no se tiene claro, previamente, qué aptitudes posee el estudiante y, sobre todo, qué le interesa. 
Para ello, el primer paso también es informarse y de eso, justamente, trata el evento que ha ocupado la agenda educativa durante este fin de semana y seguirá haciéndolo hasta el domingo: Aula 2012, el evento que cada año y desde 1992 reúne en Madrid toda la oferta educativa pública y privada y ayuda al estudiante a encontrar no sólo dónde estudiar sino también qué especialidades, sea en la enseñanza reglada o fuera de ella. Este tipo de eventos es especialmente indicado para aquellos que, por su edad o el curso en el que están actualmente, tendrán que decidir en junio hacia adónde dirigir su formación.
En eventos como Aula, encontrarán información ingente sobre distintos tipos de formación y también sobre sus salidas profesionales, objetivo final de la Educación, sobre todo en sus últimas etapas: educación secundaria, universidad y postgrados. No obstante, y ante el exceso de información, conviene centrar la atención en lo importante y no perder de vista lo que somos para visualizar, lo más correctamente posible y sin equívocos, lo que queremos ser.
Antes de tomar una decisión sobre qué estudios seguir, qué carrera seguir o hacia qué profesión, oficio o disciplina encaminarse y dedicarse conviene analizar nuestras aptitudes innataa; localizar aquello en lo que, hasta ahora hemos destacado y que por lo tanto, nos dará más garantía de éxito; tener en cuenta no sólo lo que nos gusta o nos llama la atención, en general, para ir en su búsqueda, sino también aquello que no soportamos o no nos gusta, para evitarlo pues será muy difícil ser felices desarrollando esa actividad.
Se trata, en definitiva, de buscar nuestra vocación por encima de otros criterios. En la medida en que lo que estudiamos y la profesión que ejerzamos coincida con aquello para lo que somos más aptos, y realmente nos apasiona, conseguiremos la excelencia en el trabajo, destacaremos y además ¡seremos más felices!
Feliz búsqueda