Llegado el mes de abril, toca afrontar la recta final del curso escolar. Quienes hayan finalizado los dos primeros trimestres con buenas notas y sin ningún suspenso, tan sólo tienen que esforzarse un poco más y seguir
la misma dinámica para rematar el curso escolar en junio de manera solvente.
Sin embargo, si en los dos primeros trimestres bachillerato, o han suspendido alguna asignatura de forma reiterada, es probable que les resulte difícil enfrentarse con entereza al trimestre final. Es una circunstancia habitual y responde al fenómeno psicológico denominado “indefensión aprendida”.

Así ha definido la psicología un comportamiento que es el resultado de encadenar varios errores o fracasos, efecto del discurso social, o de la influencia de distintos entornos y que lleva al individuo a convencerse de que no podrá superar una prueba, lo que le impide avanzar. Y sin embargo ¡tiene las mismas posibilidades que al principio de acertar y lograr sus objetivos!
Esto sucede también con los estudiantes; es frecuente encontrarse con alumnos que suspenden una asignatura, y por falta de motivadores externos o por no contar con motivaciones internas, se acaban convenciendo de que no podrán aprobarla. En consecuencia, dejan de prestarle atención, no estudian, no se esfuerzan  ¡y acaban suspendiendo!
La respuesta a ese comportamiento o circunstancia es la motivación, el diálogo y el refuerzo escolar y psicológico, para convencer al estudiante de que es capaz de superarse y animarle a intentarlo con nuevos
bríos. En esa tarea es importante el entorno social, la familia, compañeros y amigos, pero sobre todo es clave el Clases particulares a domicilio: que sea positivo, que ayude al alumno a recuperar la fe en sus posibilidades, que le empuje hacia adelante.
Sea en las aulas, o con la ayuda de un profesor particular, es fundamental que un profesional  ejerza de motivador del alumno, además de proporcionarle los conocimientos y habilidades que necesita para superar una
asignatura, un examen o todo un curso escolar. El apoyo que proporciona el refuerzo escolar y las clases a domicilio primaria no es sólo didáctico-pedagógico, sino también psicológico: ayuda a regenerar la autoconfianza del alumno, que será fundamental para superarse y aprobar.
Nunca es tarde para enfrentarse a los retos y a veces sólo necesitamos un pequeño empujón para creer que somos capaces de hacerlo. ¡Adelante!