Si hace dos meses los políticos señalaban su interesés por la clases particulares como nicho de empleo, ahora son los sindicatos quienes han alzado la voz para solicitar una regulación del sector para aflorar miles de empleos. Así lo destacó esta semana Televisión Española en sus informativos, apuntando datos suministrados recientemente por Educa-system sobre la economía sumergida existente en el sector de las clases particulares: hasta un 93% de los profesores particulares trabajan sin declarar su actividad, lo que estaría generando unos 1.800 millones de euros «en negro» al año.
La regularización de las clases particulares, impulsada desde hace años por Educa-system, está encontrando un amplio respaldo, tanto por parte de la clase política, como de los sindicatos, los propios profesores y las familias. No en vano, con la legalización de esta actividad se crearía empleo (hasta 100.000 empleos ha generado el sector en Francia desde la aprobación de la ley Borloo en 2005), se generarían nuevos ingresos para el Estado vía impuestos y además se ofrecerían mayores garantías de calidad a padres y alumnos.

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