¿Por qué hemos llegado a necesitar el fomento de la lectura? ¿A causa de qué estamos intentando justificar que los escolares no lean? Sonaría a burla 200 años ha, incluso en el ámbito universitario, si alguien dijera que algún día no muy lejano los escolares iban a necesitar ayuda y motivación para leer.
Leer es también formarse. Es necesario para dar forma a nuestro conocimiento. El pensamiento existe por la palabra, el lenguaje debe ser trabajado, enriquecido mediante el uso del mismo. Si no se amplia el lenguaje, la palabra, no seremos capaces de expresarnos.
Desde la escuela pero, también desde la familia hay que potenciar la lectura. Los libros deben ser algo accesible para todos y, es más, debemos convivir con ellos desde la más tierna infancia.
Cuando aparecen problemas escolares, muchas veces vienen causados porque no se comprenden bien los textos. No entienden qué se está leyendo o no se sabe interpretar la entonación o intención de la palabra escrita. Esto hecho no influye únicamente en los textos humanísticos sino que, también deforma la interpretación de enunciados científicos. También, potenciando la capacidad lectora, tenemos medio camino recorrido en la escritura y la expresión oral ya que, el contacto con la palabra escrita dota y capacita para ambas habilidades.
Los niños, al igual que sienten la necesidad de adquirir una videoconsola de última generación, deberían ser Huckleberry Finn , comprender las leyes de la selva a la par que Mowgly o salir a cazar la ballena blanca con el Capitan Ahab.
Es esta la tarea encomendada a los padres, quienes deben convertir la lectura en una actividad divertida e interesante a los ojos de sus hijos: En los libros se aprenden muchas cosas.
A través de la lectura, podemos formar y educar. Los libros han sido sustituidos en esta misión por la televisión y las nuevas tecnologías, mucho más demandadas para ocupar el tiempo libre de los más aunque, no siempre tan pequeños.
A través de una buena lectura, pueden trabajarse todos los conceptos y valores que se quiera. Desarrollando a su vez, la comprensión de textos, la imaginación y la creatividad.
Apostar por la lectura es apostar por un conocimiento ilimitado e inabarcable. Apostar por la lectura es apostar por la formación.

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