La profesionalización de las clases particulares es un fenómeno relativamente reciente, de hecho Educa-System fue la primera empresa en llevar a cabo esta práctica en España hace 7 años. Por ese motivo sigue llamando la atención a los medios de comunicación. Es el caso del periódico catalán Avui, que publicó el pasado 15 de enero un artículo sobre Educa-System, su actividad y sus últimas novedades y que reproducimos bajo estas líneas.

Profesores particulares
Educa-System gestiona miles de maestros a domicilio y reclama regulación para un sector que se mueve en la economía sumergida

¿Quién no ha recibido clases particulares de matemáticas un pesado mes de agosto y con el vecino como profesor, con bermudas y chanclas? ¿Quién no se ha encontrado colgado porque el profesor, otro vecino, está de puente en la playa? Hablamos, sí, de un sector que se mueve por las aguas de la economía sumergida pero que cada año genera en España 1.800 millones de euros y sigue sin disponer de un marco regulador.
Sebastián Trivière-Casanovas trabajaba en la sede barcelonesa de una multinacional francesa pero quería trabajar por su cuenta. A raíz de un proyecto sobre emprendimiento que debía presentar en Esade, decidió adentrarse en algún servicio, más que en un producto. «Mi padre era director de escuela en Francia y siempre he vivido el ambiente educativo», pero detectó que en todo el Estado no había ninguna empresa que gestionara clases particulares a domicilio, un sector que sí está regulado en el país vecino.
Trivière-Casanovas creó Educa-system hace siete años, la primera del sector de ámbito estatal. Ahora ya hay, al menos, tres más. El responsable de la empresa tiene claro que si se regularan tareas vinculadas con los servicios a domicilio a las personas (las clases particulares, pero también jardinería, peluquería, asistencia informática o cuidar de personas dependientes) se generaría un millón de puestos de trabajo, 200.000 en el ámbito educativo. Y eso, en un país donde la economía sumergida se sitúa en el 23% del PIB. La solución pasaría por promover que estos trabajos dispusieran de una normativa laboral y fiscal. Trivière-Casanovas tiene claro que disminuiría el paro y la precariedad, además de poder ofrecer garantías y transparencia de precios. En Francia, regulado desde hace seis años, se han creado medio millón de puestos de trabajo estables.
Mientras tanto, Educa-system aporta su granito de arena con una oferta de clases particulares a domicilio que se gestionan desde 17 oficinas en toda España, a las que hay que añadir una más reciente en México, donde han «iniciado una red de franquicias». Por el momento, seis, pero Trivière-Casanovas apunta que hasta el 2012 abrirán 16 más. Además, quieren extender el mismo modelo en Colombia y Brasil. En España todos los centros son propios.
El director de la firma calcula que de los 9 millones de alumnos que hay en el Estado, una tercera parte ha tomado clases particulares. Mercado, pues, hay. Educa-system dispone de una cartera de unos 6.500 profesores validados, para materias diversas como dibujo técnico, chino, música y estadística aplicada -tanto para niños como adultos-, aunque el 80% de la demanda se centra en las temidas matemáticas, ciencias e inglés para alumnos de 14 a 17 años. El precio de las clases sale, de media, a 22 euros la hora, un aspecto en el que el mercado negro compite a la baja, pero sin la garantía de continuidad y calidad en el servicio. Su valor añadido es claro: «Seleccionamos los profesores, los padres los pueden cambiar, hacemos un seguimiento pedagógico y facturamos». El perfil de los maestros es de profesionales con titulación universitaria, desde los licenciados que buscan trabajo hasta docentes en activo con tiempo disponible, pasando por estudiantes de oposiciones e, incluso, algunos que sólo se dedican a las clases particulares.
Para 2011, Trivière-Casanovas apuesta por dos productos nuevos. Uno es una asistencia académica por 29 euros al año, con la que el niño tiene cubiertas 40 horas de clase en caso de que deba quedarse en casa, y que tiene un valor real superior a los 800 euros. El otro es un servicio de selección de un docente para una familia -por 150 euros-, una vez seleccionado es ésta la que se pone de acuerdo con él por pactar precios y horarios.