La distinción básica entre una novela “clásica” y una novela “de moda” o un bestseller, es que la primera, a diferencia de la segunda, puede ser leída por distintas generaciones con la misma facilidad y pasión, puede provocar en los lectores similares sensaciones y transmitirles valores que no caducan con el tiempo. Por ese mismo motivo, las novelas clásicas han inspirado siempre al Cine con más ahínco que la llamada literatura “menor”, y de hecho, es frecuente encontrar varias películas basadas en una misma novela clásica, o incluso en un fragmento o un episodio de la misma.
Es el caso de Ana Karenina, una de las obras maestras de la bachillerato y la primera gran novela del escritor
ruso del siglo XIX León Tolstoï, llevada ahora de nuevo a la pantalla bajo el mismo título. Además de ser una extraordinaria Historia de Amor, Ana Karenina es considerada una obra fundamental del Realismo, y esos ingredientes son los que ponen las bases para hacer de ella una obra clásica y le dan tanto atractivo para el cine.
Otra de las pruebas de que aúna todos los ingredientes de un clásico es que al hablar de Literatura y de libros favoritos, los amantes de la lectura, sea cual sea su origen, su condición social u otras variables, todos en general, lo colocan además, entre sus libros preferidos. Y es que a pesar de su extensión, es de lectura amena, traslada con detalle ambientes, caracteres, personajes y situaciones, y consigue que el lector o lectora se identifique
rápidamente con las vivencias de las que trata, pues son universales y tocan a todos por igual. Finalmente, como buen clásico,  es un libro especialmente indicado para periodos vacacionales, en los que el tiempo libre permite extenderse en la lectura.
Por lo tanto, las lecciones que nos trae la nueva versión cinematográfica de Ana Karenina, tanto a padres, Clases a domicilio ESOy alumnos, es que nunca es tarde para acercarse a un clásico de la Literatura Universal; siempre es posible clases a domicilio primaria; y la traslación al cine es una oportunidad única, no sólo para suscitar el interés por conocer esta novela, sino por imbuir, en cualquier persona, la pasión por la Lectura en general.
¿Qué tal si empezamos?