Esta semana se celebra en Madrid la XXV edición de la Semana Monográfica de la Educación, un evento organizado por la Fundación Santillana, que cumple 50 años. Entre los temas que han empezado a destacar desde su inicio se encuentra la digitalización o alfabetización digital, un concepto que alude a la importancia de que las nuevas generaciones de alumnos  comprendan y utilicen las nuevas tecnologías como un recurso más en su formación.
Es obvio que en la sociedad actual, llamada sociedad de la información, no saber utilizar las nuevas tecnologías equivale prácticamente a ser un analfabeto ya que limita el acceso a numerosas fuentes de información y por lo tanto a gran parte del conocimiento. No obstante no debemos olvidar la importante tarea que juega y jugará siempre el profesor en la tarea de educar y formar ya que el conocimiento sin guía, al igual que la información sin estructura no deja de ser un cúmulo de datos que poco nos puede aportar.
En esa línea hay profesores que se están adaptando a las nuevas formas de enseñanza con especial destreza y combinan su tradicional función, la de transmisión y comprensión para el aprendizaje, con las nuevas funciones que les exigen los cambios tecnológicos. De este modo consiguen transmitir conocimientos y a la par enseñan nuevas formas de llegar a ellos.
¿Vamos definitivamente hacia el profesor 2.0? Nada es seguro pero a la vista está que no andamos muy lejos …