Existe una nueva manera de divertirse en familia y en mitad de la naturaleza, sin renunciar a las emociones fuertes. Se trata de los parques de aventura en los que se realizan activiades lúdicas y deportivas en las copas de los árboles. Estas instalaciones, que fueron importadas desde Francia hace algunos años, están perfectamente adaptadas a la naturaleza y permiten a familias y colegios disfrutar de un agradable día en el que se combina entretenimiento, aprendizaje, respeto a la naturaleza y la dosis de adrenalina justa que conseguirá que los más pequeños lleguen a casa rendidos.
De pino a pino
Los parques de aventura proponen una serie de recorridos aéreos que se suceden por las copas de los pinos a diferentes niveles de altura y dificultad. Cada circuito se divide en diferentes estaciones o plataformas que marcan el inicio de cada una de las actividades. Pasarelas, redes, tirolinas, troncos oscilantes, puentes tibetanos, vigas, lianas, etc., permiten pasar de plataforma a plataforma a través de los árboles. En estos parques, recomendados por igual a niños que adultos, se ponen a prueba sentidos como el equilibrio, la destreza, la fuerza, la técnica y la agilidad, según el nivel que escogemos. Sea cual sea la altura y el circuito que escogemos, durante todo el recorrido, los participantes están convenientemente asegurados con arneses de doble seguridad, y permanentemente vigilados y orientados por los monitores.
¿Dónde ir?
Parques de Aventura Amazonia, en Madrid, Sevilla y Huesca.
Natupark y el Bosc Animat, en Barcelona