En alguna ocasión, ya hemos aludido en este blog, a la importancia de lo sencillo en la Educación y cómo, desde el juego, por ejemplo, se percibe el tremendo poder que tiene la sencillez en la formación del intelecto, la capacitación para razonar y para encontrar nuevas respuestas a través de la imaginación.
El poder de sugestión de lo sencillo es también uno de los mensajes que nos traslada la Navidad y sus tradiciones en Occidente: la fuerza de la palabra, de la enseñanza, del ejemplo, por encima de adornos y fuegos de artificio. De hecho, es frecuente que en estas fechas de cambio de año, se nos olviden estos principios, relegados a un segundo plano ante la fascinación por los regalos, la decoración navideña y las cenas copiosas…
Ahora que llega la siempre mágica Noche de Reyes, conviene no perder de vista el sentido último de esta tradición, que recuerda la entrega, por parte de 3 magos de Oriente, de 3 regalos al niño Jesús. Más allá de creencias, no este el lugar para debatir sobre ello, nos quedamos con el mensaje que transmite este pasaje. Para empezar, recordemos que el origen latino de la palabra mago es «magí», es decir «magister», osea, maestro. Es decir, los Reyes Magos, traen, en primer lugar, enseñanzas… En segundo lugar, observemos sus regalos: el oro, símbolo de pureza; el incienso, símbolo del potencial de la persona; y la mirra, símbolo de nuestro lado humano, terrenal.
De algún modo, y aunque se pueden añadir muchas más interpretaciones a este pasaje religioso, se simboliza la entrega de valores y lecciones vitales, y deseos de crecimiento personal. Por ese motivo, no está de más, en estas fechas, recordar la importancia de la Educación como herramienta para la transmisión de valores, como la sencillez, y como vía para desarrollar todo el potencial de la persona, desde su infancia hasta su madurez. Y como ocurre en el citado pasaje, la Educación y la formaciónse entregan desde la sencillez, y desde la cercanía: para permitir el autoconocimiento sin ahogar la imaginación, y acompañarlo para guiarlo, sin limitarlo.
Feliz noche mágica de Reyes y feliz Educación