Millones de estudiantes han empezado ya las clases pero, ¿disponen los hogares de las rutinas y hábitos necesarios para asegurar su éxito escolar?
Apagar el televisor, dormir 8 horas y no dejarlo todo para última hora son algunos de los consejos más eficaces y menos practicados en nuestros hogares.

Educa-system, compañía líder en clases particulares a domicilio en España, ha detectado que, en muchas ocasiones, las familias no son conscientes de la necesidad de acondicionar su casa y sus rutinas ante la llegada de la vuelta al cole.
Tras más de 300.000 horas particulares de clase y 6.500 profesores titulados que han impartido clase en miles de hogares de todo el territorio nacional, los asesores pedagógicos de Educa-system han elaborado un pequeño decálogo con las claves para asegurar un buen curso académico a través de algunos reajustes en los hogares sin añadir ni un euro más a los gastos provocados por la vuelta al cole.

“Proporcionar un entorno propicio en un ambiente libre de distracciones es vital para que todo lo que aprendido durante el día pueda consolidarse en casa, y eso también es responsabilidad de los padres”, explica Sebastián Trivière-Casanovas, director de Educa-system.

 

 

1. Escoger un buen lugar de estudio, con luz y sin distracciones. Prohibido estudiar en la cocina o el comedor. Es preciso disponer de una mesa de trabajo o despacho especificamente organizado para el estudio.
2. Respetar el orden. La mesa de estudio no es un campo de juegos. Debe disponer de los imprescindible para estudiar y prescindir de todo aquello que pueda desviar su atención: juguetes, posters, muñecos, etc.
3. Promover el uso de la agenda. Una gran herramienta para la organización del tiempo es la agenda. Más completa o más básica, en función de la edad, el uso de la agenda es un reclamo muy ameno que les enseña a gestionar su tiempo de manera autónoma.
4. Cuidar el entorno. El resto de la familia también debe procurar que durante las horas de estudio el ambiente sea tranquilo y silencioso, lejos de la televisión u otros elementos que puedan captar su atención con facilidad, como ordenadores, música, reuniones informales, etc.
5. Establecer una metodología. El tiempo disponible para un estudiante empieza cuando acaban las clases del colegio. Planificar desde el principio de curso cómo vamos a repartir ese tiempo en casa nos permite sentirnos más seguros y relajados y evitar la ansiedad que provoca la falta de tiempo para organizarlas.
6. Respetar un horario y ser constante. La trampa en la que caen muchos alumnos –y muchos padres- es la de estudiar sólo cuando hay deberes o se acerca un examen. Los horarios deben cumplirse, aunque no hayan tareas y sólo haya que repasar lo aprendido aquel día en clase.
7. Dormir 8 horas y no estudiar por la noche. Las horas de sueño son imprescindibles para asimilar toda la información que han asumido durante el día y que sólo si descansan recordarán al día siguiente. Debemos evitar que los alumnos estudien hasta altas horas de la noche, puesto que afectará a su rendimiento el día después.
8. Estimular la automotivación. Saber más, sacar mejores notas, aprender algo que les gusta y dominar las materias que menos les gustan, son motivos suficientes para convertir el estudio en una tarea imprescindible para su desarrollo personal.
9. Descansar durante el estudio. Un tentempié de 20 minutos e incluso algún juego rápido en compañía con algún miembro de la familia, es un pausa necesaria que le ayudará a desbloquearse para seguir, con energía renovada, con el tiempo dedicado al estudio.
10. Estudiar sin premios. Debemos fomentar el esfuerzo personal sin caer en premios y recompensas materiales. El aprendizaje es el premio y la satisfacción personal de ser un buen estudiante, la mejor recompensa.