A tenor de lo que indica el último eurobarómetro sobre aprendizaje y enseñanza de idiomas, el Inglés sigue siendo una asignatura pendiente entre los alumnos españoles. De hecho, se sitúan a la cola de Europa, ya que solo el 27% de los estudiantes del último curso de la ESO se expresa cómodamente en Inglés a nivel escrito, y sólo el 24% lo habla y entiende con soltura, a nivel oral, muy lejos del 82% alcanzado por los suecos, quienes han sacado las mejores notas en esta materia. Es más, el nivel de compresión lectora del Inglés es sólo del 18% y en escritura, del 14%. Por eso, se hace pertinente la pregunta: ¿cómo podemos mejorar nuestro nivel de Inglés?
Para encontrar la respuesta debemos irnos a las causas de que sigamos suspendiendo en el aprendizaje y enseñanza de la lengua inglesa, parte de las cuales son desveladas por un informe encargado por el Ministerio de Educación y referido recientemente por El País al tratar este tema. Así, por una parte, hay que fijarse en factores externos a la Escuela o el sistema de enseñanza, como la influencia del ámbito familiar, ya que el estudio demuestra que el hecho de que los padres de los alumnos dominen un idioma, ayuda poderosamente a que estos también lo hagan. Otro de los factores externos, en nuestro caso, es el idioma nativo de los alumnos; el hecho de que el Castellano sea una de las lenguas más extendidas del mundo, es también un freno para aprender otras lenguas, ya que pueden parecer menos necesarias (Inglaterra es uno de los países menos multilinguísticos precisamente por este motivo).
Por otra parte, también hay que incidir en causas propias del sistema educativo, los centros de enseñanza, el profesorado, y la metodología ya que es paradójico que los alumnos españoles obtengan tan malas notas en Inglés ¡a pesar de ser los que más horas le dedican (50 minutos de clase y más de 3 horas en deberes a la semana)  y antes empiezan a estudiarlo (a los 3 años)! Uno de los primeros puntos señalados por el estudio es la metodología, que sigue anclada en tareas como el aprendizaje repetitivo de vocabulario en lugar de centrarse en la contextualización y la conversación en Inglés. Otra de las causas es la falta de competencias del propio profesorado en esta materia: tan sólo 1 uno de cada 10 profesores de Inglés hablaba este idioma de pequeño. También se apunta a los recursos disponibles, ya que sólo un 56% de los centros educativos tiene una ratio de menos de 25 alumnos por clase.
En definitiva, atajar las malas notas en Inglés pasa por:
mejorar la metodología de enseñanza del Inglés;
formar y seleccionar más adecuadamente a los profesores de Inglés;
tender hacia la personalización en la enseñanza, marcándose como objetivo el one-to-one;
¿Les suena? Efectivamente, las clases particulares de Inglés, tal y como las entiende Educa-system, responden punto por punto a esa demanda, ya que cuentan con una metodología de éxito contrastada en la enseñanza del Inglés y de otros idiomas; las clases son impartidas por profesores particulares cuidadosamente seleccionados teniendo en cuenta no sólo su nivel de Inglés, sino su formación académica, su experiencia y su destreza pedagógica; finalmente, aplica el método un profesor-un alumno, que se ha demostrado como el más eficaz al optimizar todos los recursos disponibles y adaptarse al nivel y necesidades de cada alumno en particular. ¿Se puede pedir más?

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