Fei Fei Han, Profesora de Chino.

Es indiscutible. El chino es algo más que el idioma del futuro. De hecho, ya es el más hablado del mundo y se estima que en los países occidentales los estudiantes de esta lengua han ascendido a 30 millones. Su aprendizaje, no obstante, requiere grandes dosis de dedicación, paciencia y constancia, ya que se estima que para ‘defenderse’ se necesitan 10 años ‘a tiempo completo’.
Fei Fei Han es una joven natural de Beijing que vive desde hace dos años en Barcelona. Al terminar la carrera de Filología Hispánica, escogió la ciudad condal para cursar el Master de Traducción e Interpretación Español-Chino. A través de una compañera de curso, Fei Fei conoció Educa-system y desde hace un año ejerce de profesora particular de chino. Sus alumnos son de todas las edades. Si bien cada vez hay más familias españolas que han adoptado en ese país y están interesadas en conservar y proteger el legado cultural de los recién llegados, el perfil del alumno que quiere aprender chino es muy diverso: “Ahora, por ejemplo, enseño a un fisioterapeuta de la selección española de baloncesto que trabajará este verano en las Olimpiadas de Beijing”, comenta.
El mundo en sus manos
Sus miles de caracteres, divididos en pictogramas, ideogramas y fonogramas, convierten su aprendizaje en toda una carrera de fondo. Según Fei Fei, también en China, niñas y niños deben dedicar varios años a hablarlo y escribirlo con corrección. Por eso, para los jóvenes occidentales el esfuerzo se multiplica por diez: “Enseñar chino es un trabajo muy difícil ya que su estudio depende del interés personal del alumno o el de sus padres y no es fácil dedicarle tiempo fuera de la escuela o el trabajo”.
Tras un año ejerciendo de profesora, Fei Fei ha establecido un profunda admiración por el oficio de maestro: “Aunque en un principio quería ser intérprete y traductora, gracias a Educa-system he descubierto que enseñar es la profesión más adecuada para mí”. Además la gran demanda de profesores de español en su país, Fei Fei se siente cada vez más cómoda en este terreno: “Lo que más me gusta es la comunicación con las personas y poder transmitir los conocimientos de mi idioma”, señala.