Nombre: Marco Zagal
Edad: 35 años
Estudios: Licenciado en Química
Profesión: profesor de ciencias

Hace tan sólo seis meses que Marco Zagal llegó a España para realizar el doctorado en Investigación en Didáctica en Ciencias Experimentales en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Además de con una beca, vino acompañado por su mujer y sus tres hijos. Tras varios años ejerciendo de profesor de Química en el Instituto Montessori de Santiago de Chile, en España Marco compagina el doctorado con las clases particulares. “Ser profesor particular es una experiencia entretenida e interesante porque me permite conocer las dinámicas educativas de este país”, afirma. Este es, de hecho, uno de los aspectos que más le ha aportado a su dilatada experiencia como profesor en Chile, donde ha trabajado durante nueve años en los diversos niveles de su sistema educativo. “El valor que tiene la educación y cómo se percibe en cada país es un tema muy interesante para un profesor”, añade. Según Marco, en Chile la educación es más afectiva, “no preocupa tanto qué se aprende, sino el porqué aprende o no”.

Pequeños seres libres
“Cada persona tiene un ritmo de aprendizaje distinto y la escuela debería desarrollar estrategias diferentes y adaptadas a cada alumno”, reconoce. La sensación que tiene Marco es que la escuela aquí “es más uniforme y fría”. El objetivo básico de la educación es, según él, que todo ser humano puede aprender de todo “de una forma armónica, sin categorizar”. Como profesor particular de Educa-system, Marco imparte clases de ciencias, donde aplica la metodología Montessori, basada en las capacidades cognitivas propias del alumno y que está muy valorada en España.
Enseñar a aprender
Es su perfil pedagógico lo que impregna cada una de las experiencias que acumula este profesor. “El método Montessori es un estilo de vida, es hacer de la educación parte de la vida de los escolares, no una estancia donde acudir durante unas determinadas horas”, valora. Se trata de un proceso permanente de formación: “Lo importante es hacer de los alumnos seres autónomos, librepensantes y que tengan una importante capacidad para tomar decisiones, intelectuales y emocionales”, concluye. Son atributos que, poco a poco, él también va incorporando en sus clases particulares. “Puedo aplicar estrategias para ayudar al alumno y enseñar a aprender”, explica.