Como decíamos unos días atrás, la vuelta al cole ha sido ligeramente más barata este año, pero sigue suponiendo de media unos 796 euros por alumno, lo que en situación de crisis económica, es un desembolso considerable. Sin embargo, esta cifra puede reducirse si se tienen en cuenta algunos consejos, divulgados por distintas organizaciones de consumidores y asociaciones de padres de alumnos:

  • Comparar precios: un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) determina que se puede llegar a ahorrar hasta un 20% en la compra de libros, siendo estos más baratos en supermercados y grandes superficies;
  • Aprovechar libros de familiares y amigos: la ley exige a las editoriales mantener al menos 3 años sus ediciones de modo que durante ese plazo pueden aprovecharse libros de familiares o amigos que están en cursos superiores y que ya no usarán de nuevo ese material; incluso en algunos centros las AMPAS se encargan de recoger libros antiguos usados por alumnos de años anteriores para realizar intercambios;
  • Prestar atención a lo que compramos: con frecuencia se cometen errores en la compra de libros nuevos, sea por confundir la editorial, el título o la referencia, que a veces varía en algunas comunidades autónomas. Es importante comprobar varias veces que se han comprado los títulos indicados por el centro y si es posible exigir que referencien la ISBN, para ser aún más precisos;
  • Planificar la compra: antes de salir a comprar material escolar o vestimenta conviene revisar qué materiales o ropas del curso anterior pueden aprovecharse para no excederse en el gasto. Con una lista cerrada será más fácil ajustar el gasto y no caer en la improvisación o las compras repetitivas. Del mismo modo, con respecto a la ropa, conviene comprar tallas ligeramente más altas, ya que con el crecimiento habitual en la edad escolar, las prendas pueden quedarse pequeñas demasiado rápidamente;
  • Reciclar vestuario: en edad de crecimiento no siempre es posible usar el vestuario del curso anterior, pero cuando lo es no debe despreciarse esta opción. Asimismo, como se hiciera tradicionalmente en los hogares españoles, algunos uniformes o vestimentas aún en buen estado pueden pasarse entre hermanos;
  • Reciclar material escolar: el consejo anterior es aún más válido para el material escolar: cuadernos, bolígrafos, lapiceros, etc. No es necesario comprar cada año un estuche nuevo, sobre todo si el del curso anterior aún está en buen estado;
  • Evitar comprar acompañado de sus hijos: en la medida de lo posible es recomendable que los padres acudan solos a realizar la compra de material escolar, de este modo se evitarán caprichos, compras por impulso y gastos no necesarios;
  • Escalonar las compras: no siempre es necesario realizar todas las compras al mismo tiempo. Es lógico adelantar la adquisición de los libros de texto y parte del material escolar. Pero en algunos casos podrá retrasarse esta última o aplazarse la compra de vestuario, sobre todo en el caso de los centros públicos, que no exigen uniforme;
  • Analizar la relación calidad precio: aunque parezca evidente, una buena relación calidad precio es la mejor garantía de ahorro. Es necesario comparar productos y establecimientos, de modo que obtengamos la máxima durabilidad y calidad al menor precio. En ese sentido a veces es importante no dejarse seducir por las marcas de moda y evaluar si las promesas del fabricante se corresponden con la realidad.