Desde siempre, el refuerzo extraescolar ha estado presente en nuestros hogares y, casi siempre, de primera mano. Cuando los hijos son pequeños, padres y hermanos mayores se prestan a ayudarlos en sus deberes y tareas. En cursos superiores, sin embargo, el elevado nivel de conocimiento exigido hace patente una nueva necesidad: la figura del profesor particular.
Llega un momento en el que muchos padres ya no saben resolver una raíz cuadrada o no tienen tiempo de analizar morfo-sintácticamente una oración subordinada con sus hijos. Cuando el ritmo diario no permite repasar junto a ellos lo aprendido en clase es necesario confiar este refuerzo al profesor particular a domicilio: una revisión de la figura del profesor en casa desde la profesionalización del sector que ofrecen empresas como Educa-System, pionera en España en el sector de las clases particulares.
La tranquilidad de un profesor en casa
¿Sabías que, según cifras oficiales, el año pasado un 16% de los escolares de seis a 18 años necesitó refuerzo escolar: un total de un millón? De hecho, las clases particulares no sólo incrementan las horas de estudio de los más jóvenes sino que responden a la necesidad de un seguimiento regular del alumno. Así lo constata un informe de situación elaborado por la empresa de apoyo escolar a domicilio Educa-System que destaca que tan sólo un 14% aprovecha el tiempo libre para reforzar el número de horas de estudio. “Gracias a este sistema, muchos padres tienen la tranquilidad de saber no sólo que su hijo está llevando el curso bien mientras está solo en casa, sino que potencia sus conocimientos trabajando con profesores seleccionados personalmente según la necesidad de cada alumno”, destaca Sebastián Trivière, director de Educa-System.
La mejor selección a domicilio
El secreto del éxito es una fórmula muy sencilla: un alumno, un profesor. También para los padres, la original fórmula que propone Educa-System es la alternativa perfecta para el tiempo libre de los niños en casa. En este sentido, un informe de la consultora Office Depot concluye que los estudiantes españoles consideran que su profesor ideal debería ser capaz de hacer dinámicas las clases (89,4%). Esta afirmación constata la creciente necesidad de un apoyo personalizado al margen de las horas lectivas en la escuela.