Todas las personas, cada uno de nostr@s, independientemente de nuestra edad y ocupación podemos llevar a cabo diferentes acciones para hacer nuestro entorno más saludable y contribuir al desarrollo sostenible del planeta.
Disponemos de muchas técnicas para ello y están lejos de ser costosas, pesadas o aburridas.
Es importante que conozcamos la relevancia y el impacto positivo que nuestras costumbres pueden producir en el medioambiente: reducir la contaminación, realizar un gasto de agua y energético responsable, reciclar y, en definitiva, cuidar nuestra relación con el planeta puede ser mucho más gratificante de lo que parece.
La misma UNESCO es la Organización encargada de coordinar el Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014), con miras a clases a domicilio primaria como base de una sociedad más viable para la propia humanidad.
¿Cómo podemos aportar nuestro granito de arena en este proyecto?

  • Siguiendo el principio de las 3 “R”: reducir, reutilizar y reciclar.
  • Con el comercio justo, comprando alimentos con la seguridad que han sido producidos de una manera respetuosa con el medio ambiente.
  • Utilizando el transporte público, la bicicleta, los patines, o nuestras propias piernas.
  • Utilizando el agua de la lluvia para riego.
  • Utilizar bolsas reutilizables.
  • Donar ropa, juguetes y aparatos de tecnología en desuso a una ONG.
  • Evitando dejar residuos en bosques, jardines y playas.
  • Realizando actividades con los más pequeños: divertirse con el reciclaje por colores, plantar un pequeño huerto o simplemente una planta, estudiarla, y cuidarla.

Este pequeño listado de acciones puede ser continuado con un largo etcétera, y es ideal que cada uno, con su imaginación e innovación, pueda crear las medidas que mejor se adapten a su estilo de vida.
No obstante, es común que podamos pensar que con esas simples acciones no vamos a cambiar el planeta: tan común como erróneo. La suma de una multitud de estas pequeñas acciones tiene un importante efecto positivo en el futuro desarrollo del planeta y de nuestra sociedad. Además, la adopción paulatina de medidas respetuosas con el medio ambiente no conllevan simplemente hechos, sino que parten de una actitud, una muestra interna de respeto a nuestra sociedad y a su futuro y un importante legado que dejar a nuestros descendientes tanto en forma de acción como en forma de educación y valores.