El año 2011 ha llegado con buenas noticias bajo el brazo en lo que se refiere a la selectividad. En su última edición, a la que se han presentado hasta 167.000 alumnos, ha aumentado el número de aprobados alcanzándose el 93,6%, una cifra récord. Las regiones con más porcentaje de aprobados han sido la Comunidad Valenciana, con un 96,4% los alumnos, seguida del País Vasco, con un 95,95% y Canarias, con un 95,77%. En el otro extremo las Comunidades Autónomas con menor porcentaje de alumnos aprobados en selectividad han sido Galicia, con un 86,25%, Baleares, con un 89,09% y Madrid con un 92,73%.
Unos meses atrás la OCDE alertaba sobre el bajo nivel del rendimiento escolar en España, entonces ¿a qué se debe que hasta un 93,6% de los alumnos que accedieron este año a la prueba de selectividad, la hayan aprobado? Las respuestas pueden ser variadas pero no son fáciles ya que sería necesario contar con toda la información para evaluar las causas directas e indirectas y esta no está todavía disponible.
Todo indica, sin embargo, que los cambios efectuados en el formato de prueba de la selectividad, pueden haber influido en estos resultados. La selectividad actual cuenta con menos pruebas obligatorias: una prueba de Lengua Castellana, otra de idioma extranjero, una a elegir entre Historia de la Filosofía o Historia de España y una más a elegir entre las cursadas por el alumno en Bachillerato. La nota obtenida se suma con la media de bachillerato y es la que determina el aprobado o el suspenso. Además, consta de una parte voluntaria con la que subir nota, pero esto no influye sobre el aprobado ya que sólo es válida para quienes lo hayan obtenido con la suma anterior. ¿Puede ser esta la causa del aumento de aprobados?
Lo cierto es que coincide con un aumento progresivo en el número de matriculados, que ha repuntado desde el inicio de la crisis, especialmente en lo que se refiere a los alumnos de Formación Profesional, que también se presentan a la selectividad para acceder a carreras técnicas. La vuelta a los estudios de una parte del alumnado, que se vio primero atraído por un mercado laboral boyante y después excluido cuando este se contrajo, podría explicar este incremento en la matriculación.
Quizás la crisis haya concienciado a los más jóvenes de la importancia de estar formado para enfrentarse con versatilidad a un mercado de trabajo cambiante y cada vez más exigente. Si es así, estos datos son una buena noticia, no sólo para ellos sino también para un país que está muy necesitado de talento, un factor decisivo para salir de la crisis.