Desde hoy y hasta el 17 de junio se celebra en Madrid la Feria del Libro, el evento más importante de los que se celebran en la capital española en torno a la lectura y el mundo editorial. Para quienes no hayan pasado nunca por esta feria, será todo un descubrimiento ver el centener de casetas que suele reunir y toda la oferta literaria que se expone en ellas. Y para los habituales, será un placer recorrer el paseo del parque del Retiro en el que se emplaza la Feria.

Estos últimos, los que ya conocen bien la Feria, saben que en la mayoría de las casetas encontrarán más o menos los mismos libros, la mayoría novedades de este año, mezcladas con los más vendidos en años anteriores y clásicos que nunca pasan de moda. Pero también encontrarán emplazamientos peculiares en los que se encuentran esas editoriales que por ser más pequeñas o dedicarse a temáticas muy específicas, son menos conocidas y sus novedades más difíciles de encontrar.
En esa búsqueda de la novedad o de la joya aún por descubrir, o en la visión de lo ya conocido y no por ello menos apreciado, se encuentra uno de los mayores placeres del amante, no sólo de la lectura, sino del libro impreso. Aprender a buscar libros se aventura un arte en vías de desaparición. La irrupción de internet y sus buscadores nos descargan por una parte del esfuerzo que supone buscar un título, un autor o identificar la temática de un libro. Sin embargo, por otra nos privan cada vez más del placer que entraña en sí misma la búsqueda, sea cual sea su resultado, y también, como no, el gozo que supone sorprenderse en cada lomo, con cada hoja …
Durante siglos, cuando los libros sólo podían encontrarse en librerías y bibliotecas, sus guardianes, libreros y bibliotecarios, tuvieron que agudizar el ingenio para facilitar la labor de búsqueda a los lectores, estudiantes, curiosos e investigadores. Ahora, un simple tecleo en la caja de búsqueda de un buscador, nos escupe miles de resultados. Sin embargo, aún existe la posibilidad de repetir ese momento único del curioseo en una caseta como las de las Ferias del Libro que se celebran cada año en todo el mundo, o el estante de una librería y una biblioteca.
Pruébenlo, les sorprenderá lo muchísimo que pueden aprender y cuánto hay aún por disfrutar.

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