Hoy en día no se puede dar la espalda a una realidad como las redes sociales. Su expansión y diversidad ha sido tal en los últimos años, que son utilizadas por todo tipo de personas, sea cual sea su edad, condición social u origen. De hecho, existen redes sociales diseñadas especialmente para el público infantil y algunas como tuenti, la red social de origen español más usada, se dirigen específicamente al público adolescente y juvenil.
Por todo ello es lógico que entre padres y educadores se observe atentamente el fenómeno de las redes sociales y se analicen sus pros y contras. Más allá de las ventajas que puedan tener estos canales para la difusión de información e incluso para usos educativos, entraña, por su propia naturaleza, algunos peligros ante los cuales conviene estar prevenidos. Uno de ellos, el más evidente y sobre el que no deja de alertarse desde distintas instancias, es el que se refiere a las amenazas a la intimidad y a los delitos relacionados con el acoso o la corrupción de menores.
Pero otros peligros de las redes sociales son menos difundidos, sea porque se manifiestan de manera más sutil o porque son menos nocivos. Es el caso del tiempo que ocupa su uso y su repercusión en el rendimiento escolar. Algunas organizaciones como “Generaciones Interactivas”, especializadas en el estudio de los usos que los más jóvenes hacen de internet, previenen en algunos de sus informes sobre la relación entre uso de las redes sociales y rendimiento escolar.
Así, en su última publicación, “Las redes sociales en la vida de tus hijos” se señala que 4 de cada 10 adolescentes reconoce que estar conectados a redes sociales les resta tiempo para estudiar. Este dato se confirma con otros números aportados por el estudio como el de que la probabilidad de aprobar todas las asignaturas varía en 10 puntos entre quienes no usan redes sociales y quienes sí lo hacen. De hecho, 1 de cada 3 adolescentes con más de una cuenta en redes sociales suspendió más de 3 asignaturas en su última evaluación. Además, los adolescentes que utilizan redes sociales tienen un menor índice de lectura y le conceden menos valor entre sus opciones de ocio hasta el punto de relegarla al nivel de obligación, en lugar de considerarla un placer.
Las redes sociales no son negativas en sí mismas y son una potente herramienta para compartir información, dialogar y mantener relaciones. Sin embargo, un uso descontrolado de las mismas puede incidir en un menor rendimiento escolar y este derivar en malas notas, suspensos y el temido fracaso escolar. Al igual que ocurre con otras herramientas, o con el uso que se hace del ocio, su utilización es positiva, pero debe ser regulada por padres y educadores para que no redunde en términos negativos.

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