Sus títulos nos suenan a todos: son auténticos clásicos de la literatura y, en muchos casos, ya forman parte de cualquier biblioteca que se precie. Sin embargo, a menudo quedan descartados de nuestros ratos de lectura por el empuje de las novedades editoriales ¡Es hora de sacarles el polvo!
El Quijote (Miguel de Cervantes)
Escrita a principios del siglo XVII, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha narra las peripecias de un viejo hidalgo enloquecido por la lectura de novelas de caballerías.
Moby Dick (Herman Melville):
Moby Dick es lucha llena de simbolismos, de la victoria y la derrota, en este caso a través del enfrentamiento entre un marino y una ballena.
El lazarillo de Tormes (anónimo):
La novela picaresca por antonomasia narra la vida de un pobre muchacho obligado a la lucha por la supervivencia. Un clásico de la literatura y un referente cultural de la sociedad española.
Alicia en el país de las maravillas (Lewis Carroll):
A pesar de ser uno de los precursores de la novela juvenil, Alicia en el país de las maravillas (1864) es uno de esos relatos que admite diferentes lecturas en cada etapa de la vida.
El Principito (Antoine de Saint Exupéry):
Confundir un elefante que se tragó a una serpiente con un sombrero es uno de los muchos errores que se pueden cometer en el mundo de los adultos. Esta novela, breve y original, nos ayudará a corregirlos…
1984 (George Orwell):
Muchas personas ignoran aún que el ‘Gran Hermano’ fue en realidad una creación de George Orwell, que imaginó una sociedad sometida al dominio de un dictador.
La conjura de los necios (John Kennedy Toole):
Las estrafalarias teorías del joven Ignatius Reilly sobre la sociedad y, especialmente, el mundo del trabajo, siguen siendo plenamente vigentes.
Cien años de soledad (Gabriel García Márquez):
Considerada por muchos la obra maestra García Márquez, diferentes generaciones de la familia Buendía acompañan al lector a lo largo de ‘cien años’ literarios.
El médico (Noah Gordon):
Su excelente nivel de ventas lo ha convertido durante años en un best seller. Una vez más, Noah Gordon demuestra que para enganchar al lector no es necesario huir de los tecnicismos… sino explicarlos.
Cyrano de Bergerac (Edmond Rostand)
Brillante historia sobre un poeta brillante que, a causa de su físico –una nariz desproporcionada– se sirve de un joven de rostro agraciado para hacerle llegar sus poemas.